jueves, 10 de mayo de 2007

La escuela ideal, según los chicos y los maestros

Piden mejorar los contenidos y las condiciones de trabajo

Cuando imaginan el futuro del colegio secundario, los maestros y los alumnos argentinos tienen miradas muy distintas. Para los docentes, la escuela ideal se identifica con mejoras en la infraestructura edilicia, materiales y condiciones de trabajo, entre otras prioridades. Los alumnos, en cambio, piden renovar los contenidos que se enseñan, con la inclusión de deportes, artes y talleres de convivencia, y que exista un trato “justo e igualitario” por parte de los maestros. Estas diferentes percepciones surgen de una investigación realizada por la Fundación Santillana, dirigida por la investigadora Inés Dussel, que encuestó a 384 profesores y 768 chicos de cuarto y quinto año del secundario de todo el país para mirar en un espejo las inquietudes de unos y otros frente al futuro. El relevamiento refleja miradas dispares sobre cómo ven la escuela media en comparación con el pasado, qué cosas nuevas deberían enseñarse en las aulas y cuál es el compromiso que hoy mantienen los padres con la educación de sus hijos, entre otros indicadores. "Hay muchas coincidencias y consideraciones positivas sobre la escuela, que sigue teniendo un alto nivel de valoración, a pesar de la crisis", explicó a LA NACION la doctora Inés Dussel, directora de la investigación y coordinadora del área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Entre las coincidencias, los docentes y los jóvenes señalan la necesidad de fortalecer el respeto a los símbolos patrios (35,2% de los profesores y 33,5% de los alumnos) y la presencia de educación sexual, con mayor insistencia en los chicos (28,6% frente al 18,8% de los maestros). Sin embargo, en esta mirada también hay matices: los profesores incluyen la ortografía y la sintaxis (16%) entre los temas prioritarios, mientras que los alumnos reclaman una mayor enseñanza de la historia de nuestro país (11,3%). Con porcentajes más bajos, los estudiantes ponen más énfasis en el respeto a los horarios (9%) que los maestros (apenas el 5,8%). La percepción de ambos grupos educativos muestra divergencias no sólo frente al futuro, sino también hacia el pasado. Sólo el 13,1% de los docentes considera que la escuela media actual es mejor que antes. Entre los alumnos, el 42% respalda esa visión. Claro que en este aspecto lo que cambia es el punto de partida que sirve como base de comparación. "En muchas familias, los alumnos son la primera generación que accede a la escuela secundaria. Por eso la visión es más positiva. Los docentes, en cambio, contrastan la realidad actual con el imaginario social que ubica históricamente a la educación argentina en peldaños muy altos", comentó Dussel, al interpretar los resultados. Qué enseñar Hay en la investigación de la Fundación Santillana -publicada con el título Más allá de la crisis y presentada en la última Feria del Libro- respuestas múltiples a la pregunta sobre qué debería enseñarse hoy en la escuela secundaria respecto de temas que no se dictan. Para los docentes, es hora de enseñar valores (23,2%), educación sexual y para la salud (21,2%), nuevos contenidos de disciplinas escolares ya existentes (20,2%), trabajo y tecnología (10,1%). Los alumnos piden, por su parte, contenidos más concretos: arte y talleres expresivos y estéticos (19,3%), computación (15,1%), trabajo y tecnología (14,6%), idiomas (8,5%), deportes y recreación (7,5%). "Los profesores quieren enseñarles a los alumnos a ser mejores personas. Los chicos prefieren disciplinas estéticas (música, canto, teatro, cine) y la producción de lo nuevo, donde se puedan expresar y simbolizar experiencias", reflexionó Dussel, que realizó la investigación con los licenciados Andrea Brito y Pedro Núñez. Respecto de lo que ya aprendieron en la escuela secundaria, el 31% de los chicos ponderó en primer lugar las relaciones y disposiciones sociales (aprender a compartir, convivir, relacionarse y socializase con otros). Luego ubicaron los contenidos vinculados con las disciplinas escolares (25,2%), los valores y actitudes, como respeto, responsabilidad y solidaridad (23,9%) y las herramientas intelectuales (17,3%). La opción de los contenidos de distintas disciplinas fue más alta entre los alumnos de sectores populares (33,7%) y muy baja en los de sectores altos (17,3%). Imaginar el futuro Según explicó Dussel, al imaginar la escuela ideal los docentes se alimentan de las percepciones de la situación actual y la reconstrucción de la experiencia pasada. "Hablan más del presente y del pasado que del futuro", sintetizó. Así, la mayoría de los profesores identifica la escuela ideal con mejoras en la infraestructura edilicia, las condiciones y el clima de trabajo. De sus respuestas se desprende que hoy domina en ellos una sensación de menor satisfacción en la escuela. "El profesor debería estar en una sola escuela, a lo sumo en dos. Con horarios y atención individualizada para los alumnos", contestó una profesora de psicología entre otros testimonios recogidos en la encuesta, que en este tramo comprendió respuestas abiertas. Los alumnos imaginan una escuela ideal caracterizada por docentes y directivos dispuestos a ofrecer una mayor contención en las aulas, con más compromiso para la enseñanza y mejores actitudes de atención, escucha y seguimiento de los chicos. Ese reclamo es una muestra de que "sigue habiendo en los jóvenes una confianza y un pedido de cuidado y de sostén a los adultos de la escuela", interpreta Dussel, autora del documento base del III Foro Latinoamericano de Educación, que la Fundación Santillana dedicará el 30 de este mes al tema "Jóvenes y docentes en el mundo de hoy".
Por Mariano de Vedia De la Redacción de LA NACION

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